martes, 15 de marzo de 2011

Almas que Evolucionan, que Ascienden, que Descienden, que quedan Suspendidas, que se estancan y que decaen



Un "alma en evolución", cuando finalmente alcanza su pureza, se libera uniéndose a las energías perfectas del cosmos, en niveles muy superiores a los que persona alguna haya podido imaginar… Pero el movimiento energético universal no termina allí, porque cuando se alcanza ese perfecto estado de conciencia, el tiempo pasa en medidas-tiempo inimaginables, y luego esas energías "super inteligentes" deciden volver a "densificarse" para comenzar un nuevo ciclo, experimentando con ello, nuevamente la ignorancia, es decir olvidando lo que son hasta que se dé el tiempo en el cual, el "secreto" vuelva a develarse… Eso ha sucedido, sucede y continuará sucediendo desde la eternidad hasta la eternidad…

El universo o Dios, según como lo quieran llamar, nunca han estado apurados y menos, han mostrado rasgos de impaciencia por el deseo de concluir con la infinidad de experiencias en las que han decidido participar… Al respecto, las energías universales han tenido el tiempo suficiente para experimentarse de todas las formas y nombres posibles. Justamente, es este el motivo por el cual la Tierra y cualquier otro planeta posiblemente hayan sido "destruidos" parcialmente una infinidad de veces, y por ende sus poblaciones y sus respectivos habitantes…

   
   
Al ir comprendiendo este "ir y venir" energético universal, podemos asumir que de alguna forma y debido al proceso de individualización, surge un compromiso inmediato en ellas que se hace ley universal, la cual le asigna una responsabilidad que queda inmersa en su configuración, para la subsecuente depuración de las mismas debido al sin número de experiencias que se presenten. En tal sentido, cuando se encuentran en niveles o dimensiones de alta densidad, deben "encarnar" todas las veces que sean necesarias hasta alcanzar su equilibrio o su pureza mediante el continuo accionar y así puedan nuevamente liberarse. En otras palabras, todas aquellas energías que se encuentran inmersas dentro de un "alma en evolución" o dentro de un cúmulo energético individual, cuando se hayan distorsionado y tergiversado las acompañarán hasta que sean llevadas a su justa pureza original.

De eso nada ni nadie se salva. Nuestras energías no las podemos dejar por ahí "botadas" ni debemos creer que las podemos "desparramar" en el ambiente y ya. Eso no es "Justicia Divina" ni es algo que tenga lógica para la Inteligencia Energética inherente en el Universo… Imaginemos que un grupo de esencias en este momento y gracias a su buen accionar por la toma de conciencia de sus acciones, hayan alcanzado cierta pureza, pero viviendo en el mundo en que vivimos, pudiera ocurrir que algún gobernante de cualquier país se le ocurra lanzar una “bomba nuclear”, y que otro gobernante  que supuestamente funge como el enemigo, lance otra… Puede que todas las ciudades y pueblos "desaparezcan", quizás todos moriríamos por tamaña irresponsabilidad.

   
   
Recordemos, que lo que muere es el cuerpo, el alma en evolución al encontrarse individualizada y por la responsabilidad energética inherente, nunca muere. Ella debe continuar. Eso es una norma tajante o una ley universal que no puede ser evadida….
En este caso, el problema es cómo, sí todo lo que hace posible el cuerpo que ha de ocupar, ha quedado "destruido". Al ocurrir un supuesto fin del mundo, la Tierra con esa paciencia energética infinita que la caracteriza, vuelve a “sanarse”. Pero, para que ese "reacomodo" se dé, posiblemente tienen que pasar miles de millones de años…





Las almas que no alcanzaron su equilibrio total, cuando supuestamente se "destruyó" el planeta, permanecerán "suspendidas" en los diferentes niveles de conciencia o en los diferentes niveles evolutivos que hayan alcanzado, y estarán en ese estado de espera, hasta que tengan la oportunidad de ser atraídas para ocupar un nuevo cuerpo según ciertas características y situaciones necesarias que les permitan continuar, sí es que todavía tienen que tener otras experiencias en este nivel tridimensional, en el que se hace necesario la densificación. Cuando nace un cuerpo, dicho cuerpo es como si succionara al salir de la matriz, el alma en evolución que lo hizo posible. La succiona porque es de él, y ella, el alma individual que configuró su ADN físico, es la que le dará vida y movimiento. Imagina ahora, todas las almas que se encuentran esperando, suspendidas en algún lugar… Para no ir muy lejos ni fantasear mucho, imagina las que estuvieron en la Atlántida o en Lemurias aunque para una mayoría, esto resulta ser algo totalmente ficticio…

   
   
Algunas de ellas, en la actualidad pueden "comunicarse" con los pobladores del planeta. Al ser almas muy evolucionadas, muchos puede que las llamen maestros, ángeles, o a lo mejor extraterrestres,…
Esas almas no han podido dar muchas explicaciones, porque nosotros no estamos en la capacidad de entender ese nivel energético en cuanto a vibración de sabiduría e inteligencia se refiere.
Ellas están esperando, con toda su paciencia, que nosotros por fin entendamos que tenemos que amarnos, respetarnos y ayudarnos mutuamente. Están esperando, que por fin entendamos que somos UNO y que estamos interconectados unos con otros.
En este caso, su continuidad evolutiva, depende de la evolución de cada uno de los habitantes de este planeta.

Ellas deben esperar a que las almas o esencias de sus “futuros padres”, evolucionen para poder entonces lograr su nacimiento en el "cuerpo perfecto" que les permita continuar. Según esta explicación, adivina quienes posiblemente son los niños cristal o los autistas o los savat…  Adivina el porqué pareciera que se ausentaran de sus cuerpos. Ellos, en su esencia, posiblemente no tienen energías densas de memorias de vidas pasadas que sean similares a las nuestras; es esa la posible causa por la cual les cuesta un poco comunicarse con nosotros. Puede que quizás tengan memorias de otros niveles o de otras formas de vida que con las actuales condiciones densas donde permanecen, no logran entender ni encajar. A lo mejor ya habían desarrollado otras formas de comunicación, o quizás ya habían desarrollado un sexto sentido o se comunicaban por telepatía…

   
   
También ocurre con mucha frecuencia que las almas o los cúmulos de energías individuales pueden quedar estancados o "atrapados" en algún lugar, por sus apegos a las personas, al dinero, a sus vanidades, al sexo, a las venganzas, a los odios, a las enfermedades, a las deudas, a las drogas y demás vicios, o por el miedo a seguir su "camino evolutivo" por no saber a qué lugar irán. Generalmente esto ocurre por la ignorancia casi colectiva sobre estos temas. Son aquellas que conocemos como espíritus o fantasmas, los cuales se sumergen en un mundo de fantasías por no aceptar que su cuerpo ha dejado de funcionar y por la pesadez de sus "memorias energéticas". Ellas deambulan sólo en lugares que le son conocidos y puede que no se vean unas con otras. Su mundo se convierte en algo muy relacionado a un limbo.

Por otra parte, puede darse que algunos cúmulos energéticos, por la densidad experimentada en una existencia a través de sus "malas" acciones, al no controlar su carácter y por ende su personalidad, manifestándose por lo tanto de manera agresiva, violenta, viciosa, inmoral, escandalosa, sarcástica, cizañera, prepotente, soberbia, lujuriosa, irrespetuosa, conflictiva, mentirosa, indiferente,…, y en consecuencia por la pesadez energética desarrollada, fortalecida y arraigada en sus memorias energéticas, su alma al ocurrir la muerte puede que sea atraída o succionada de manera inmediata a niveles o dimensiones muy bajas, conocidas como el bajo astral o el infierno, lo que le impedirá continuar con su evolución, quizás por mucho tiempo, al no tener cúmulos energéticos afines que al ellos encarnar, puedan fungir como sus padres y de esa forma "proporcionarle" un nuevo cuerpo que le permita proseguir.

   
   
En el caso de las personas que llevan una vida relativamente normal, en el que su configuración energética casi no sufre modificaciones con respecto a su existencia anterior, cuando mueren generalmente sus almas son atraídas, a cierto "lugar de descanso o de espera" hasta que se den las condiciones energéticas "perfectas" para su nueva encarnación. En este sitio o nivel, dividido también en otros niveles de vibración, acoge y agrupa algunas almas o cúmulos energéticos que han fungido como familiares y amigos, los cuales todavía reflejan en sus esencias, energías que definen las cualidades o rasgos predominantes en el nivel tridimensional caracterizado con una mezcla de energías algo equilibradas, junto a otras que reflejan su eventual pasividad o la práctica de sus instintos de supervivencia (nacer, crecer, comer, reproducirse y morir) y su eventual enardecimiento.

Continuando con la forma en que "evoluciona o involuciona la energía", también puede ocurrir un descenso energético voluntario… Para poder entender y encontrarle lógica, debemos comprender que la energía universal tiene un espectro y una jerarquía de pureza vibratoria que no debe declinar para no quebrantar el orden cósmico y la armonía predominante en el universo. Es esa la razón por la cual cada ser, cada organismo o ente se encuentra en el espectro vibratorio que le es afín. Es decir, la energía al vibrar en diferentes niveles lo hace según sea su grado de dispersión, así como su constitución, su estructuración, sus combinaciones, su frecuencia y su contextura.

   
   
Sólo cuando la “Armonía Energética” o el “Deber Ser Universal” se encuentra en un grave peligro, en alguno de los niveles dimensionales más bajos, energías evolucionadas que ya han ascendido o energías que se han liberado y que vibran en otras dimensiones o esferas, descienden voluntariamente a niveles inferiores para “intervenir y/o ayudar” en el proceso evolutivo de algún planeta, o lugar en el universo que así lo necesite. Esto no quiere decir que en la actualidad sean maestros, ángeles, santos o seres iluminados a quienes tengamos que reverenciar. ¡No! Dichas almas puede que estén en cualquier lugar, prestando un servicio voluntario y de orientación de manera anónima.

Cada esencia debería cumplir con una especie de “servicio” o misión, conforme sea su nivel, y en el caso de las ya evolucionadas ese servicio es conciente, voluntario y espontáneo, así como también pueden hacerlo según sean sus “necesidades evolutivas o sus anhelos superiores”. En todo caso, el mayor y más elevado servicio de toda esencia es el ser portador de la perfecta pureza universal. Esta perfección energética que desciende, nunca podrá ser usada para imponer y menos para hostigar a nadie.
Por otra parte, este tipo de energías cuando deciden, por ejemplo descender al nivel en que se encuentra el planeta Tierra, sólo podrán hacerlo disminuyendo el nivel vibratorio, el cual no tan sólo debe estar acorde con sus vibraciones sino también, con el momento evolutivo que se esté experimentando. Para ello necesitará de un cuerpo que le servirá de instrumento para irradiar el Ser o la Conciencia Perfecta en forma de pensamientos, palabras y acciones.

   
   
En otras palabras, una esencia liberada para que pueda descender tendrá que buscar la manera de densificar sus energías para poder atraer y ocupar un cuerpo que le permita permanecer en el lugar donde debe prestar su "servicio", de no ser así, dichas energías que la conforman, saldrían inmediatamente "expulsadas", pues su pureza energética inherente no le permitiría permanecer en una dimensión a la que no pertenece.
Para ello, las debe densificar tergiversándolas leve, voluntaria y concientemente a través de algunas acciones, o a través del contacto directo con las personas que le rodean, o impregnándose de energías que se encuentran en un estado más denso.

Cuando ocurre una tergiversación energética conciente y voluntaria, ese cúmulo de energías en servicio, también tendrá que permanecer en el lugar elegido, “naciendo y muriendo” todas las veces que sean necesarias.
Luego, y en la medida en que vaya cumpliendo con su “misión salvadora”, dicha tergiversación irá, poco a poco “corrigiéndose” para dejar el cuerpo que ocupa y así poder ser liberadas nuevamente al universo o, a la dimensión a la cual pertenece.

   
   
Entonces, piensa, reflexiona, imagina y discierne sobre, cuál es tu tarea y la tarea de todos en el mundo.
¡Despierta! Ya llegó la hora de hacerte conciente.
Recuerda que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma…
Además, ten presente que cada causa tiene su efecto
y que el efecto se convierte en causa para continuar el ciclo… Nada ocurre por casualidad, nada es fortuito y menos al azar.
Ese es el secreto…

Por un mundo mejor
Página Web: 
www.humanismonuevaconciencia.com

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